lunes, 2 de noviembre de 2015

Prologo: El Hijo de la Muerte

Nunca admití la existencia de los demonios, para mí solo eran invenciones para asustar a los niños. Siempre pensé que era absurdo que la gente creyera en cosas así, ¿cómo podían creer en algo que no existía? Además si realmente existiera algo parecido alguien habría visto alguno, ¿no?
“Uno cree en lo que quiere creer”, me repetí esa frase muchas veces hasta hoy aunque solo sea una verdad a medias. Por aquel entonces pensaba que los demonios eran una tontería y nadie logró convencerme de lo contrario. Tuve que dar con la verdad de frente, entonces entendí lo siguiente: las cosas no son lo que parecen. ¿Qué como estoy tan seguro de eso? Porque aprendí esa lección de la peor manera posible.
Siempre fui un chico normal, como tú o como cualquier otra persona, o al menos eso pensaba. Si alguien me hubiera contado lo que voy a revelaros ahora lo habría tomado por loco, no es para menos la verdad. Hay cosas que solo te las crees cuando te suceden a ti mismo.
A decir verdad no sé porque escribo esto. Nunca había pensado en contar mi vida, mucho menos en escribirla. A Will y los demás les pareció buena idea, yo no estaba de acuerdo con ellos. Al principio me negué a revivir mi pasado, en especial ciertas partes. Supongo que Jane tuvo mucho que ver en que este haciendo esto, siempre sabe cómo convencerme.
Me gustaría aclarar dos cosas antes de empezar.
En primer lugar no hago esto porque quiero que se me recuerde, de hecho es algo que me trae sin cuidado. Tampoco tengo interés en que se sepa todo lo que he vivido, la idea no es que me haga mucha gracia. En verdad no hay ningún motivo, aunque sería mentira si digo que lo hago solo por Jane. He pasado por muchas cosas, malas en su mayoría, aunque también hay fragmentos de mi vida que recuerdo con alegría. Escribir mi historia es secundario, podría decirse que solo necesito hacerlo para liberarme de ciertos recuerdos y seguir adelante. Si, supongo que es eso.
La otra razón es la más importante. Sé muy bien que hay más como yo, chicos y chicas que en algún momento de su vida se sentirán perdidos y no sabrán que hacer. Me sentí así hace mucho tiempo, ahora esos días son solo un recuerdo lejano pero no es algo que se pueda olvidar con facilidad. No tengo ni idea de si servirá de algo pero pienso que hablar de mi pasado les ayudará, conocer la experiencia de alguien más no les haría sentir solos. Quizás me equivoque y no ayude a nadie, aún así tengo que hacer esto. No, necesito hacer esto.
Para contaros mi historia debo volver muchos años atrás, a la época en que desconocía que había mucho más de lo que podía ver, volver a la tierna edad de 12 años.
Mi nombre es Tyler, aunque la gran mayoría me conoce por mi código. Podría decíroslo pero es mejor que lo descubráis vosotros mismos leyendo esto, no os será muy difícil. No voy a engañaros, esta no es una historia alegre. De hecho los primeros años de mi experiencia como guardián fueron horribles, aunque ahora agradezco haber pasado por ellos. Resulta irónico que lo diga la verdad, a nadie le gusta sufrir y que conste que tengo experiencia en eso.
Bueno, será mejor que empiece. Todo comenzó…


                                                                 Antonio Galindo López (antoniogl_94)

2 comentarios:

  1. Con ganas de seguir leyendo me as dejado :) Espero pronto el comienzo de esa historia ¡eh! Besitos.

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    1. No puedo prometer una continuación pronto, pero si prometo que este verano seguiré la historia de Tyler :)

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